Lo que está claro, es que todos y cada uno de nosotros realizamos estas acciones una y otra vez al cabo del día sin darnos cuenta, en cuestión de segundos en algunas ocasiones. Son posiblemente el eje de nuestro día a día, de nuestro pasado y de nuestro futuro... ¿Pero qué es lo que primero hacemos? ¿lo hacemos siempre igual? ¿o variamos en función de cada momento, echo o situación?
Pongamos un ejemplo, quizá uno de los más románticos y difíciles sucesos de la vida, y puede que también el más común: el" amor."
Cuando nos enfrentamos al "amor"... cuando se pone delante de nosotros... ¿que hacemos? o mejor dicho...¿qué debemos hacer?. ¿pensar y después actuar para ver que se siente?, ¿actuar y sentir, y quizá luego pensar sobre lo que ha ocurrido y sacar conclusiones? ¿simplemente dejarte llevar por los sentimientos? o ¿pensar todo profundamente antes de mover ninguna pieza o experimentar un nuevo sentimiento?.
Hagamos lo que hagamos, lo que está claro es que ninguna persona hará las cosas de igual forma que otra y que todas tienen sus pros y sus contras.
Si piensas primero, podrás perder la emoción del momento e incluso dejar pasar cosas que pueden ser increíbles e irrepetibles; si actúas directamente, cabe la posibilidad de que cometas algún fallo o te arrepientas de lo sucedido...
Todas estos supuestos son simplemente para plantear la idea de que ante cualquier circunstancia, hay dos "cosas" que dominan: la razón y el corazón, la cuestión es... ¿quien va primero? ¿existe un equilibrio valido entre ambos?
Lo más importante es tener en mente que: hagas lo que hagas, actúes como actúes, sientas lo que sientas, pienses lo que pienses, el resultado de toda esa mezcla siempre el resultado de nuestro interior y tan solo nosotros podemos apoyar nuestras decisiones por encima de todo.
Aunque nos arrepintamos, al final te terminas dando cuenta de que sino hubieras sido tu mismo jamás serías como eres ni hubieras ganado todas las experiencias y sentimientos que ahora te pertenecen.
"Seamos dueños y protectores de nuestras acciones, pues son los ladrillos de nuestra casa del futuro, el acero de nuestra vía del tren, solo nosotros podemos forjar el armazón de nuestra vida"


En muchísimas ocasiones nos movemos directamente por el corazón, sin pensar si lo que vamos a hacer va a salir mal o bien. Tendemos a actúar sin pensar, aunque nos equivoquemos, ya que de los errores se aprende :)
ResponderEliminarSupongo que una persona responsable actuaría antes razonando y planteandose que hacer si hacer caso al corazón o a la razón.
ResponderEliminarPero, creo que se te ha olvidado que también está la posibilidad de actuar por impulso, para mí actuar de forma impulsiva es que haces lo que realmente quieres, sin importarte las conscuencias buenas o malas, y hay veces que actuar así es mejor, porque perder un poco la cabeza, y dejarse llevar de vez en cuando, es bueno.
Siempre esta bien actuar por impulso, ya que ello nos lleva a vivir situaciones diferentes, innolvidables y de corazon.
ResponderEliminarPero como arriba digo muchas veces s mas importante usar la cabeza que arriesgarse a hacer algo que no sabemos que nos puede deparar.