Tragué saliva, respiré y pellizqué mis heridas para entender que lo bueno de los malos momentos es que se pasan,
lo malo, es que los buenos también..

La respuesta a esta pregunta no es fácil ni concreta. En primer lugar tendría que concretar que es la Filosofía para que una vez concretado el significado pueda valorar, si esta, puede contribuir a mi felicidad y de qué manera. Etimológicamente Filosofía es el amor por la sabiduría y se plantea los problemas que suceden al hombre tanto en su vida diaria, de forma concreta, como los que se plantean al Hombre. La Filosofía se ha definido de innumerables formas a lo largo de la historia: Pitágoras entendía la Filosofía como un afán de saber libre y desinteresado. Para Cicerón la filosofía es maestra de la vida, inventora de leyes y guía de la virtud. Para Kant la Filosofía es una ciencia crítica que se pregunta por el alcance del conocimiento humano. Para Hegel la filosofía es el camino de la experiencia de la conciencia, es decir, el camino hacia el saber. Viendo estas definiciones, y otras muchas más, podría convenir el deseo de la Filosofía por el saber, por encontrar la verdad y por ayudar al hombre en su existencia.
Para concluir me quedo con la definición que hace Platón de la Filosofía .como la más alta ascención de la personalidad y la sociedad humana por medio de la sabiduría. Así, en mi opinión, el conocer y saber perfecciona a la persona como individuo pero también como parte de la humanidad. Creo que como en tantas otras cosas se debe adoptar una postura moderada, es decir nada es verdad ni mentira absoluta. La Felicidad tampoco creo que se debe entender como un absoluto, es decir soy feliz o soy infeliz, sino como un continuo: soy más feliz, menos feliz o infeliz pero dándonos cuenta que la felicidad es un sentimiento que tenemos en un momento dado y que es algo relativo: Puedo ser en un momento dado, una persona infeliz porque haya suspendido un examen pero si en ese momento pienso en las penalidades, sufrimientos y calamidades que pasan muchas personas en el mundo mi visión cambia y la importancia que daba al suspenso queda un poco atrás. Es ahí donde la filosofía y el saber nos puede ayudar, si no a ser más felices, al menos a combatir la infelicidad.