martes, 20 de marzo de 2012

De soleado a nevado...

De soleado a nevado en un abrir y cerrar de ojos...

Un buen día ella flotaba sobre su nube con los rayos del sol golpeando su piel, la sonrisa pintada en su rostro, la mente totalmente libre de preocupaciones, un sentimiento de libertad mental y física que la invadía como si volando estuviera... En un segundo cerró los ojos, y al abrirlos de nuevo, el cielo ya estaba nublado, la nieve caía, el frío le calaba hasta los huesos y la sensación de que toda la alegría se había esfumado la invadía por completo, su rostro se tornó totalmente inexpresivo, sus ojos se volvieron opacos como si el alma se le hubiera escapado, y una espeluznante sensación de vacío la inundó de tal forma que jamás volvió a salir el sol dentro de su corazón.

En menos de lo que nos esperamos, al igual que el cielo cambia a extremos, nuestra vida también lo hace... Habrá que dejar una pequeña vela de esperanza encendida a la espera de que entre las nubes vuelva a aparecer ese rayo de luz que desapareció en un instante...

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