sábado, 26 de noviembre de 2011

¿Por qué no valoramos lo que tenemos?

Durante sus ultimos años habían pasado muchas cosas que, a pesar de haber sido tanto buenas como malas, lo único que era capaz de recordar al final( no se bien por que razón) son las cosas malas que le habían ocurrido, aquellas cosas le hacían llorar, que la destrozaban por dentro sin saber como...
Hasta que la vida le recordó lo desagradecidos que podemos llegar a ser con todo aquello que tenemos. Quizá nuestras vidas no sean las mejores del mundo, pero tampoco son las peores. Si nos paramos a pensar por debajo de todos aquellos recuerdos tristes y doloroses, encontraremos cantidad de cosas buenas, momentos de risas, momentos alegres, momentos en los que el corazón nos palpitaba como si quisiera escapar e irse para siempre con otra pesona... esos son los momentos que valen.
Un día conoció a una joven de 21 años que no era capaz de hablar, comer sin que fuera con un biberón, andar...
Tenemos que disfrutar de todo aquello que tenemos de ser capaces de tomar nuestras propias decisiones, de aceptar consecuencias.. y dejar de compadecernos de nosotros mismos por todo aquello que queremos y no tenemos... que es mucho menos que todo lo mucho que poseemos y no valoramos.

Y con todo eso, siempre habrá además gente que nos quiera y nos valore tal y como somos.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Por què me intimida hablar en pùblico?

Hoy en dìa hablar bien en público, ademàs de ser necesario, puede ser una ayuda tanto en tu vida profesional como social.
Es una gran satisfacciòn personal el poder expresarse bien y con gran fluidez.
Hablar bien en público es una capacidad que se puede aprender pero que a veces tambièn va unida a las posibilidades de cada uno en funciòn sobretodo  del ambiente donde cada persona nazca y se desenvuelva (no es lo mismo criarse en las chabolas que ser el hijo de un ministro)
Pero creo que es importante una cuestiòn que debe ser primordial pero que a veces acausa del nerviosismo no se da y es la 'naturalidad' a la hora de hablar; y además combinar esto con una buena impresiòn de tu persona y hacer sugerentes ideas.
Para hablar en público ' cautivar y convencer' son dos cosas importantìsimas que junto con una gran fluidez de ideas sera muy gustoso para nuestros oyentes.
Cuando tengo que hablar en público, a mi personalmente, me tiemblan las piernas y empiezo a sudar.
Parte de esta inseguridad es debido a la timidez. Ðesde pequeños nos inculcan el pánico a hacer el rídiculo y nos resulta muy dificil librarnos de este complejo.
Pero si se practica mucho, se aprende, y se pierde el miedo; e puede convertir en una especie de deporte y en una fuente de placer para el protagonista.
Y es más importante no ser un gran orador sino un orador eficaz que cautive y convenzca a la gente.
Ideas o conclusiones:
- En los tiempos actuales se busca una oratoria eficaz y  no una gran oratoria.
-La regla de oro para hablar en público es 'ser uno mismo
 incluso con sus defectos'. No hay que fingir ni representar ningùn papel.
-Hay que tener simpatia y amabilidad. Hay que tener simpatìa y amabilidad. No hay que ser aburrido, ni pesado, es fundamental tener ideas breves, buena presencia fìisica y preparar lo que vas a decir y sobre todo saber de lo ue vas a hablar.
Para hablar y desarrollar un tema hay que dividirlo en tres partes: introducciòn, nudo y desenlace.
Me gustarìa recomendar el libro de Juan Antonio Vallejo, Aprender hablar en público hoy: 'La oratoria eficaz, còmo cautivar y convencer por medio de la palabra.

martes, 8 de noviembre de 2011

YO...Pienso - Actúo - Siento

Lo que está claro, es que todos y cada uno de nosotros realizamos estas acciones una y otra vez al cabo del día sin darnos cuenta, en cuestión de segundos en algunas ocasiones. Son posiblemente el eje de nuestro día a día, de nuestro pasado y de nuestro futuro... ¿Pero qué es lo que primero hacemos? ¿lo hacemos siempre igual? ¿o variamos en función de cada momento, echo o situación?

Pongamos un ejemplo, quizá uno de los más románticos y difíciles sucesos de la vida, y puede que también el más común: el" amor."
Cuando nos enfrentamos al "amor"... cuando se pone delante de nosotros... ¿que hacemos? o mejor dicho...¿qué debemos hacer?. ¿pensar y después actuar para ver que se siente?, ¿actuar y sentir, y quizá luego pensar sobre lo que ha ocurrido y sacar conclusiones? ¿simplemente dejarte llevar por los sentimientos? o ¿pensar todo profundamente antes de mover ninguna pieza o experimentar un nuevo sentimiento?.

Hagamos lo que hagamos, lo que está claro es que ninguna persona hará las cosas de igual forma que otra y que todas tienen sus pros y sus contras.
Si piensas primero, podrás perder la emoción del momento e incluso dejar pasar cosas que pueden ser increíbles e irrepetibles; si actúas directamente, cabe la posibilidad de que cometas algún fallo o te arrepientas de lo sucedido...

Todas estos supuestos son simplemente para plantear la idea de que ante cualquier circunstancia, hay dos "cosas" que dominan: la razón y el corazón, la cuestión es... ¿quien va primero? ¿existe un equilibrio valido entre ambos?

Lo más importante es tener en mente que: hagas lo que hagas, actúes como actúes, sientas lo que sientas, pienses lo que pienses, el resultado de toda esa mezcla siempre el resultado de nuestro interior y tan solo nosotros podemos apoyar nuestras decisiones por encima de todo.
Aunque nos arrepintamos, al final te terminas dando cuenta de que sino hubieras sido tu mismo jamás serías como eres ni hubieras ganado todas las experiencias y sentimientos que ahora te pertenecen.


"Seamos dueños y protectores de nuestras acciones, pues son los ladrillos de nuestra casa del futuro, el acero de nuestra vía del tren, solo nosotros podemos forjar el armazón de nuestra vida"